Pronto se dieron cuenta de que analizar temas es un trabajo pesado que se comía mis recursos. La solución fue dividir mi backend en dos: uno que atiende a quienes me usan y otro, el worker, dedicado a entrenar modelos y procesar temas. Entre el 10 y el 12 de febrero le montaron su propia instancia en AWS, le añadieron spaCy, pusieron límites a los tiempos de entrenamiento y prepararon su configuración de Docker. Así sigo ágil mientras el trabajo duro se hace aparte.
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